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Auge de la comida plastificada en España: ¿por qué se venden cada vez más alimentos envasados?

Publicado: 8 de Julio de 2019

Según entras a la izquierda está el estante de la fruta cortada, los sándwiches y las ensaladas para llevar. A la derecha, el del sushi recién hecho y los platos preparados. De fondo, pan cortado, pan envasado, barras de pan y cajas de verduras y hortalizas. Y, en todas partes, el plástico. Hay parejas de aguacates, medias coles, hojitas de laurel y hasta pepinos individuales rodeados de filme transparente. ¿Y si la naturaleza hubiera inventado un sistema para protegerlos del exterior?  "Los envases cumplen una función insustituible", defiende Ignacio García, director de la patronal de supermercados ASEDAS. "No son un capricho, no se usa algo que puede perjudicar el medioambiente sin que esté justificado". Las principales razones, añade, son tres: seguridad alimentaria, preservación y conveniencia. El consumidor no solo lo quiere fresco, sino listo para tomar, y el mercado responde. 


El pasado 1 de julio terminó una era: la de las bolsas de plástico gratis. A partir de ese día, todos los comercios deben cobrarlas. El objetivo era desincentivar el uso de uno de los envases más dañinos con el medio ambiente: las bolsas tienen una vida útil muy corta y apenas se reutilizan, pero tardan hasta 500 años en descomponerse. La patronal llevaba tiempo felicitándose por un logro parecido, porque en 2009, mucho antes de que se aprobara la ley, firmó con sus socios la obligatoriedad de cobrar. Y asegura que redujo su demanda un 85%. Un paseo por el supermercado demuestra, sin embargo, que el plástico sigue más que presente. En todos los lineales. "Hay verdaderas barbaridades", dice Cristina Cañavate, creadora de Zero Waste, un grupo que promueve los 'residuos cero' en España y que esta semana ha llamado al boicot al plástico. "Hay sobres monodosis de ketchup, magdalenas con doble embalaje y, para colmo, están la piña cortada y troceada, cuando la piel es lo natural. Es una perversión: la comodidad del consumidor genera mayores gastos en la economía y la gestión de residuos". Seguir leyendo
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